S-DOWN | T21

La expresión “trisomía 21” fue propuesta por el profesor Jérôme Lejeune en la década de 1960 y luego validada por un grupo internacional de científicos.

Designa todas las manifestaciones físicas y biológicas resultantes de la presencia del cromosoma 21 por triplicado, en lugar de 2.

Un ser humano normalmente tiene 46 cromosomas. Los cromosomas, estructuras derivadas del núcleo de la célula, contienen todas las características hereditarias propias de cada persona y se componen principalmente de ácido desoxirribonucleico (más conocido como ADN) además de proteínas.

Estos cromosomas 🧬 se distribuyen de la siguiente manera:

  • 44 cromosomas organizados en 22 pares comunes a ambos sexos, también llamados autosomas. Estos pares están numerados del 1 al 22 y tienen la particularidad de no portar genes que determinen el sexo (la unidad más pequeña de información genética se llama gen). Estos pares de cromosomas se clasifican por tamaño, de mayor a menor. Por tanto, el cromosoma 21 pertenece al par 21.
  • 2 cromosomas sexuales que determinan el sexo: XX en mujeres y XY en hombres.

El cromosoma 21 está por triplicado en lugar de dos, lo que resulta en la presencia de un exceso de genes transportados por este cromosoma (alrededor de 255), desequilibrando todo el funcionamiento del organismo.

¿Cuál es la causa del síndrome de Down?

El síndrome de Down es una condición genética resultado de una anomalía cromosómica:

Es la presencia del cromosoma adicional en el par 21 lo que desequilibra todo el funcionamiento del genoma y, por tanto, del organismo.

La investigación científica tiene como objetivo silenciar el exceso de información expresada en estos pacientes (“sobreexpresión del cromosoma 21”), inhibiendo algunos genes expresados en exceso del cromosoma 21 extra.

¿Es la Trisomía 21 una anomalía congénita?

Una anomalía congénita es una anomalía presente al nacer sea cual sea su causa (hereditaria, viral, tóxica, etc.).

La trisomía 21 es una afección constitucional, ya que está asociada a una constitución particular, en este caso un cromosoma 21 presente en 3 copias.

Esta afección constitucional se puede asociar a:

  • anomalías congénitas, malformativas o no: cardiopatías, malformaciones digestivas, cataratas congénitas…
  • problemas médicos que ocurren durante la vida: anomalía tiroidea, epilepsia, queratocono…
  • a una deficiencia intelectual constante.

Todas estas manifestaciones relacionadas con la trisomía 21 no están presentes al nacer, pueden aparecer más tarde. Esto es lo que justifica el seguimiento periódico de los pacientes por parte de médicos que saben qué anomalías buscar en cada edad de la vida.

¿Cuál es la posibilidad de tener un hijo con síndrome de Down?

Esta es la primera causa diagnosticada de deficiencia intelectual de origen genético: en promedio, en el mundo, esta condición afecta a un bebé concebido entre 700-1000.

Cualquier mujer puede tener un hijo con Trisomía 21. Esta condición genética generalmente no es hereditaria. La posibilidad de tener un hijo con síndrome de Down aumenta con la edad. Por ejemplo, una mujer de 20 años tiene menos probabilidades que una mujer de 40 años.

Formas del síndrome de Down

Existen varias formas de trisomía 21, siendo la más común la trisomía 21 libre, completa y homogénea. Representa aproximadamente el 95% de los casos de síndrome de Down.

  • Trisomía 21 libre, completa y homogénea
  • Libre (translocación opuesta): los tres cromosomas 21 están separados entre sí.
  • Completa (opuesta a parcial): la trisomía afecta a todo el cromosoma 21.
  • Homogéneo (opuesto al mosaico): se observó trisomía 21 en todas las células examinadas (10, 20 o 30 células según el laboratorio). Sin embargo, el término homogéneo no excluye la presencia de un mosaico en las otras células del organismo.

Trisomía 21 en mosaico

Hay células con 47 cromosomas, incluidos 3 cromosomas 21, que coexisten con células con 46 cromosomas, incluidos 2 cromosomas 21. La proporción de las dos categorías de células depende de la fecha del accidente en el cuerpo. Varía considerablemente de un sujeto a otro y, en un mismo individuo, de un órgano o tejido a otro.

Trisomía 21 por translocación

El cariotipo muestra 2 cromosomas 21 libres, el tercero unido a otro cromosoma (translocado).

¿Cuáles son los signos del síndrome de Down?

Cada persona con síndrome de Down es ante todo ella misma, única, con su forma única de expresar este exceso de genes. La expresión de la condición provoca signos comunes a todos los pacientes, pero con gran variabilidad de una persona a otra.

La consecuencia más llamativa es la discapacidad intelectual, de diversa intensidad, que afecta las capacidades de abstracción, asociada a signos físicos particulares.

La mayor o menor importancia del déficit intelectual también se explica por las diferencias que se suelen observar entre varias personas: los niveles de coeficiente intelectual son muy variados en cualquier población.

En otras palabras, contrariamente a la creencia popular, no hay grados en el síndrome de Down.

También puede haber complicaciones congénitas presentes al nacer (malformaciones cardíacas, digestivas, etc.), o que ocurren durante la vida (endocrinas, ortopédicas, visuales, auditivas, etc.).

La mayoría de estas complicaciones son tratables y, por lo tanto, deben detectarse para brindar a las personas con Trisomía 21 la mejor calidad de vida posible. Por lo tanto, el control médico especializado es esencial y beneficioso: esto es lo que ofrece la consulta de la Fundación.

Asimismo, la atención especializada (fisioterapia, logopedia, psicomotricidad) permite que cada niño desarrolle al máximo sus capacidades, se beneficie de una educación y adquiera la mayor autonomía posible.

¿Se encontrará una mejora sustancial en la calidad de vida de las personas con Trisomía 21?

La patología asociada a la Trisomía 21 que más se manifiesta en una persona  es la discapacidad intelectual. También puede encontrarse afectado por malformaciones cardíacas y digestivas, hipo tonicidad, dificultades ortopédicas y visuales, etc. La medicina, combinada con la rehabilitación, puede solucionar la mayoría de estas complicaciones. Respecto a la discapacidad intelectual en sí misma, ahora es científicamente posible corregirla.

Se están estudiando varios enfoques. La inhibición de ciertos genes específicos del cromosoma 21 (abordaje por genotipo) parece ser la vía más avanzada. La intervención sobre la transmisión defectuosa de neuronas (enfoque del fenotipo) también es prometedora. Y el silenciamiento del tercer cromosoma 21 en su totalidad, aunque más distante, es una vía seria. El propósito de la investigación terapéutica es principalmente mejorar, o incluso normalizar mediante el tratamiento, las funciones intelectuales y cognitivas de los pacientes.

Preguntas frecuentes sobre la investigación del síndrome de Down

¿SERÁ POSIBLE ELIMINAR ESTE TERCER CROMOSOMA O LOS GENES QUE LO COMPONEN?

El tercer   cromosoma 21 se encuentra en todas las células del cuerpo. Aunque este cromosoma es el más pequeño de todos, comprende más de 250 genes por lo que será difícil eliminarlo por completo. Sin embargo, algunas investigaciones buscan comprender cómo se lo puede inhibir o “silenciar”. El otro enfoque es apuntar a ciertos genes específicos importantes de este cromosoma 21 para los que se ha demostrado un vínculo estrecho en el aprendizaje, la memoria y la cognición en general (DYRK1a, CBS, RCAN1, USP16…). Entonces se buscan inhibidores de la función de este gen. Esta investigación está progresando bien y debería conducir a estudios clínicos en los próximos años.

¿A PARTIR DE QUÉ EDAD SERÁ POSIBLE OFRECER NUEVAS TERAPIAS A ESTOS NIÑOS Y ADULTOS?

El objetivo es ofrecer acciones terapéuticas lo antes posible. Hoy los pediatras están ayudando a los niños con Trisomía 21 desde los primeros días de vida lo que permite detectar posibles patologías asociadas. Estos profesionales acompañan a los niños y sus familias con un seguimiento regular lo que permite, por ejemplo, ayudar en la monitorización cardíaca y detectar si es necesaria una cirugía, prescribir determinadas opciones terapéuticas para controlar anomalías hormonales o infecciones, o indicar sesiones paramédicas (fisioterapia, logopedia, etc.). También es posible detectar la apnea del sueño, perjudicial para el aprendizaje en particular.

El seguimiento periódico por parte de los pediatras permite no quedarse atrás, deberá hacerse desde el nacimiento y durante toda la vida. 

Posteriormente, en la edad adulta, las personas con Trisomía 21 deben continuar con este seguimiento y permitir la detección precoz de otras posibles patologías. 

 Cuando se descubra un tratamiento específico, se deberá plantear la cuestión del tratamiento prenatal, para poder apoyar el desarrollo neurológico.  En esta etapa, tan pronto como se haga el diagnóstico se debe evaluar si un tratamiento podría ser eficaz y bien tolerado por el bebé y por su madre durante el embarazo. La investigación internacional aún no ha permitido proponer un tratamiento prenatal. 

¿CÓMO SE EVALUARÁN ESTAS MODIFICACIONES Y AVANCES TERAPÉUTICOS?

El niño o adulto no será modificado físicamente. El objetivo es ayudar a que adquiera más fácilmente la autonomía, facilitando sus capacidades de aprendizaje y logrando su mejor inclusión.

¿CÓMO SE REALIZA EL SEGUIMIENTO EN ADULTOS?

Este seguimiento es muy importante por lo que debe ser regular para evaluar a la persona y así detectar complicaciones. Si bien no existe un tratamiento específico, algunos médicos llamados geriatras se especializan en monitorear a la persona que envejece para poder ayudarlos.